En Plena Cuarentena, día 9: Burnt Offerings


De casas malditas se ha escrito mucho y filmado mucho, pero son muy pocas las obras maestras en esta categoría del horror. Una de ella es Pesadilla diabólica (Burtn Offerings), un clásico que no ha logrado mantenerse tan presente en la memoria colectiva, pero sin duda se vuelve inolvidable cuando se descubre.

Dan Curtis dirige esta adaptación de la novela de Robert Marasco con la misma paciencia, cadencia y precisión que lo hace el autor en su libro. Sabemos que algo ocurre en esta vieja mansión, pero no podemos soportar un día más entre sus viejas paredes. Al verla hoy en día, quizás podremos adivinar el misterio que se oculta en ella y el mal que ejerce sobre sus huéspedes, pero será imposible dejar de admirar la manera como el horror se va desenvolviendo sin apenas darnos cuenta. Es una olla que se calienta a fuego lento.

Esta película es una maravillosa demostración de ocultamiento. Sin efectos extravagantes, sin monstruos, sin ostentosas escenas de terror, sin estridencias musicales, sin nada de esos trucos consigue atemorizar. Pesadilla diabólica nos atrapa en una vorágine de miedo inusitado donde, sumergidos en su estética vieja y enrarecida, sufrimos la descomposición familiar de la que son presa los protagonistas.

Esta película está llena de estrellas: Karen Black, Bette Davis, Oliver Reed, Burgess Meredith, Eileen Heckart en el reparto, Robert Marasco con William F. Nolan en el guion y un enorme Dan Curtis al mando. Todos ellos hacen una pieza maravillosa de intriga y terror de la más alta calidad. Inolvidable.  

Director:
Dan Curtis.
Año: 1976.
Produzioni Europee Associate
Dan Curtis Productions


Comparte:

No hay comentarios.:

Publicar un comentario