La casa de Amityville es el lugar
embrujado por antonomasia del siglo XX. Quienes la habitaron no pudieron dormir
en paz por mucho tiempo: primero los DeFeo, asesinados de manera despiadada a
manos de su hijo mayor, quien aseguraba seguir órdenes de misteriosas voces.
Luego los Lutz, que padecieron los fantasmas de aquella tragedia e hicieron
pública su pesadilla, de la que muchos se beneficiaron, desde médiums como los
célebres Ed y Lorraine Warren, hasta escritores e investigadores de toda clase.
Y, finalmente, el montón de personajes que protagonizaron las historias de
ficción en torno a esta casa.
Aunque esta primera entrega
cinematográfica —adaptación de la novela de Jay Anson— tuvo una mala recepción
por parte de la crítica, conquistó los corazones del público ansioso por
experiencias fuertes, y es que El horror de Amityville renovó para las siguientes
décadas el interés por las casas embrujadas en términos cotidianos. Ya no eran exuberantes
mansiones o castillos, sino casas de suburbios como cualquier otra, en las que
familias comunes y corrientes debían enfrentarse a poderosas fuerzas de la oscuridad.
Puede a que a los ojos actuales esta
cinta ya no dé tanto miedo (algunas escenas pueden resultar ridículas), pero
sin duda fue impactante y tiene un tono enrarecido que sigue siendo atractivo
para los amantes del horror sobrenatural. Desde que vio la luz en la pantalla
grande, esta casa poseída no ha dejado de perpetuar su legado. No solo ha
parido un montón de secuelas, remakes y reboots que aún cuentan con audiencia, sino
que algunos autores le sacaron jugo escribiendo continuaciones, investigaciones,
ensayos, crónicas y demás material que sigue despertando el interés de muchos.
Director: Stuart Rosenberg.
Año: 1979.
American International Pictures






No hay comentarios.:
Publicar un comentario