La casa de cristal tuvo un
destino desafortunado. Se estrenó poco antes del atentado a las Torres Gemelas
y nunca recaudó lo suficiente, aunque es posible que en el video doméstico
recibiera el aprecio de la audiencia. La crítica no ha sido muy amable con
ella: el reparto es demasiado grande para un guion casi elemental y tiene
algunos giros que se alcanzan a adivinar; no obstante, La casa de cristal merece
nuestro cariño.
Está protagonizada por Leelee Sovieski,
un rostro que fue protagonista de varias cintas de suspenso de este inicio de
milenio. Aquí es una adolescente marcada por la trágica muerte de sus padres
que debe echarse al hombro la responsabilidad de mantenerse a salvo junto con
su hermano de las garras de dos tutores con secretos y mezquinos intereses.
Aunque la sencillez de su trama es
latente, La casa de cristal es una agradable sorpresa. Tiene buenos
personajes, excelentes interpretaciones y buen ritmo. Aunque es inevitablemente
predecible, logra mantener el interés del espectador, quizás porque evoca
cierta estética del cine que acostumbrábamos a ver en la televisión o en
nuestro VHS y que pretendía ir a la vanguardia del cambio de siglo sin
atreverse a abandonar los noventa todavía. Permanece en una zona intermedia
entre la innovación y el lugar común, anclada a un momento que fue ingrato con
ella. Ahora no está demás volverla a ver: se divertirán mucho, garantizado.
Director: Daniel Hackseim.
Año: 2001.
Columbia Pictures.
Original Film.






No hay comentarios.:
Publicar un comentario